Latinoamérica

3.5. Vulneraciones de derechos laborales.

El siguiente aspecto a considerar con relación a la presencia de las empresas chinas en Bolivia tiene que ver con los problemas surgidos en las ejecuciones de las obras. En este caso, nos interesan dos ámbitos: el laboral y el medio ambiental. Por lo tanto, no nos centraremos en escándalos de corrupción, como el que tuvo lugar en 2016, a raíz de la compra de unas perforadoras para YPFB, a cargo de la CAMC engineering co. ltd., por la dificultad de identificar otros casos, que no derivaron en escándalos públicos.

En el presente apartado nos ocupamos de la cuestión laboral. Un aspecto que ha caracterizado la participación de empresas estatales chinas en la ejecución de obras en Bolivia es la explotación y los abusos laborales muy parecidos a los descritos en el caso de China, en el primer capítulo. Ahora bien, la lectura errada sería señalar algún fundamento cultural para esto, como si se tratara de una característica esencial o exclusiva de China. Como hemos señalado a lo largo del texto, todas estas contradicciones que analizamos no son otra cosa que una característica del sistema capitalista global. Y, el caso chino es un ejemplo particular de este sistema económico.

Por lo tanto, no se trata de un aspecto inherente a la población china, sino de un saber hacer instituido como consecuencia de su transición hacia un capitalismo voraz y en muchos sentidos prosaico. Dicho esto, en esta parte exponemos algunos de estos problemas vinculados con denuncias contra las empresas chinas, por violencia, abusos y explotación laboral.

De acuerdo con una nota publicada por el periódico Página Siete, en el año 2016, entre 2010 y ese año se habían registrado en Bolivia 15 denuncias de maltratos a trabajadores, por empresas chinas. El artículo hace referencia al monitoreo realizado por el Observatorio Boliviano de Empleo y Seguridad (OBESS) del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).

Estas denuncias dan cuenta de dos aspectos problemáticos en el contexto boliviano, que discutiremos a continuación: por un lado, las empresas estatales chinas incumplen la legislación laboral boliviana, violando a su vez las directrices que les son impuestas por su propio Estado, en observancia de la legislación internacional. Por otra parte, el Estado boliviano, en un contexto en el que el gobierno se reivindica de izquierda y en favor de los trabajadores, es incapaz de exigir a las empresas chinas el cumplimiento de la legislación laboral, y de hecho las favorece otorgándoles más proyectos.

De acuerdo con la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM), citada por el CEDLA, en 2011 el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Federación China de Industria y Comercio, establecieron varias directrices a las empresas chinas que ejecutan obras en otros países, entre las que se incluye la obligatoriedad de “estudiar y acatar estrictamente las leyes laborales de China y del país del proyecto” y otras relativas a las prácticas laborales” (CEDLA, 2016: 2). Sin embargo, la frecuencia de las denuncias de abusos laborales demuestra que las empresas estatales chinas no siguen estas directrices, ni mucho menos son reguladas por las autoridades de ambos países.

La tabla a continuación presenta las denuncias por abuso y acoso laboral y vulneración de derechos laborales contra empresas chinas, que ganaron mayor notoriedad ante la opinión pública, por tratarse de obras públicas ejecutadas por empresas estatales chinas.

Tabla 13. Denuncias de violación de derechos laborales por empresas chinas en Bolivia

Año Empresa Obra Conflicto
2014 Sinohydro Construcción de doble vía Puente Ichilo-Ivirgarzama Denuncia de maltratos y violación de derechos laborales.
2016 Sinohydro Proyecto Hidroeléctrico San José Trabajadores denuncian malos tratos, discriminación, malas condiciones de vida y laborales, y mala alimentación
2016 Sinohydro Proyecto carretero El Salto – Padilla. Trabajadores denuncian malos tratos, violación de derechos laborales incumplimiento de regulaciones de seguridad industrial.
2017 Sinohydro Doble vía “El Sillar” carretera Santa Cruz – Cochabamba Trabajadores denuncian el incumplimiento de estándares de seguridad industrial, acoso laboral y malos tratos.
2017 China Railway Proyecto carretero Rurrenabaque – Riberalta Trabajadores denuncian malos tratos, condiciones deplorables de trabajo y vida, vulneración de derechos laborales.
2017 Sinopec Proyecto de exploración sísmica 2D “San Telmo” Trabajadores inician un paro denunciando malas condiciones de trabajo y el incumplimiento de los estándares de seguridad industrial.
2017 CAMC Engineering Construcción de la planta de sales de potasio de Llipi llipi, en Uyuni Trabajadores denuncian vulneración de derechos laborales, largas jornadas laborales y horas extra no pagadas.
2018 Sinohydro Proyecto carretero El Salto – Padilla. Los trabajadores denuncian falta de pagos por parte de la empresa además de abusos físicos durante las protestas, por parte de funcionarios de la empresa.
2018 China Railway Proyecto carretero Rurrenabaque – Riberalta Los trabajadores vuelven a denunciar vulneración de derechos laborales, así como agresiones físicas

Comisión de senadores constata condiciones deplorables para trabajadores bolivianos en el campamento de la obra.

2018 Sinohydro Proyecto Hidroeléctrico Ivirizu Trabajadores denuncian vulneración de derechos laborales, despidos injustificados, la prohibición de realizar huelga.

Fuentes: Página Siete, ANF, Los Tiempos, ABI

Elaboración: Fundación Solón

El reporte elaborado por CEDLA, sobre los abusos de Sinohydro a trabajadores bolivianos identifica los siguientes tipos de abusos y vulneraciones de derechos laborales:

  • La contratación a partir de contratos orales, por ejemplo, en el caso de la carretera Ichilo-Ivirgarzama, en 2015, aproximadamente 450 trabajadores no habrían tenido contratos escritos, lo cual representa un problema a la hora de fiscalizar la ejecución del significativo monto de la obra.
  • Jornadas de trabajo extendidas y sin pago de horas extras, según las denuncias de los mismos trabajadores, los empresarios les hacían trabajar jornadas de hasta 12 horas, pagándoles únicamente el salario básico.
  • Los trabajadores no cuentan con seguro de salud, ni siquiera las movilidades contarían con seguro SOAT, vulnerándose no sólo derechos laborales, sino los derechos fundamentales de los trabajadores que están expuestos a múltiples riesgos en las obras.
  • No se cumplen los estándares de seguridad industrial, es decir que la empresa no ofrece condiciones de seguridad para los trabajadores: “Los trabajadores del proyecto carretero denunciaron que carecían de ropa de trabajo adecuada para las zonas tropicales, de atención médica oportuna, de un botiquín de primeros auxilios, guantes, barbijos y protectores auriculares, cabinas de seguridad y, la capacitación adecuada para precautelar su integridad física” (CEDLA, 2016: 8).

Todos estos problemas en lo que respecta los derechos de los trabajadores, y los parámetros básicos que cualquier empresa que ejecuta una obra de gran envergadura contratada por el Estado debería cumplir.

A lo anterior se debe sumar los malos tratos y el acoso laboral. Por ejemplo, en enero del presente año, una denuncia de acoso laboral contra Sinohydro, en la construcción de la carretera El Salto – Padilla señaló que la esposa de un obrero fue agredida físicamente: “una compañera fue agredida, no solo psicológica y verbalmente, sino físicamente, fue agarrada a patadas por un súbdito chino; eso no lo vamos a aceptar” señaló el senador Omar Aguilar, luego de conocer el suceso[1].

Una denuncia similar tuvo lugar en 2015, en la construcción de la carretera Ichilo – Ivirgarzama, donde luego de dos paros protagonizados por los trabajadores, demandando mejores condiciones laborales, fueron agredidos por un funcionario chino con una pala cargadora (CEDLA, 2016: 5). Más adelante, el mismo año, procedieron a despedir a trabajadores sin justificación. En 2018, según una nota del periódico página siete, un funcionario chino de Sinohydro fue expulsado de la empresa, luego de arrojar agua hirviendo en el rostro de un trabajador.[2]

En otra nota, publicada en febrero, un trabajador boliviano de la China Railway, de apellido Vázquez denunció varias agresiones físicas que tuvieron lugar desde 2017: en una ocasión, uno de los funcionarios chinos le dio una patada a uno de sus compañeros; en otra ocasión, otro funcionario intentó golpearlo con un combo; luego de que Vázquez denunció la agresión con la policía, fue nuevamente agredido con golpes e intentos de estrangulamiento[3].

Por otra parte, otro aspecto que caracteriza la mayoría de las denuncias son las malas condiciones de vida que ofrecen los empresarios chinos a los trabajadores, en los campamentos de las obras. En mayo de 2018, una comisión de legisladores bolivianos concluyó que en el campamento de la China Railway, en la obra del proyecto carretero Rurrenabaque – Riberalta, las condiciones de vida de los trabajadores eran bastante precarias. Según este informe, la alimentación sería de mala calidad y los ambientes para descanso de los trabajadores no serían óptimos[4].

Considerando todas estas problemáticas, un aspecto sobre el que consideramos importante llamar la atención son las reacciones, tanto de la empresa, como de los funcionarios del Estado ante estas vulneraciones de derechos. En lo que respecta a las obras de la hidroeléctrica San José, La Dirección Departamental de Trabajo en Cochabamba anunció que de comprobarse las denuncias por incumplimiento de la legislación laboral, se establecerían sanciones para la empresa[5].

Para el caso de la carretera Ivirgarzama – Ichilo, el propio ministro de Obras Públicas de entonces, Milton Claros, anunció que se exigiría el cumplimiento de las normas laborales. Sin embargo, llama la atención que, pese a la acumulación de denuncias, las empresas como Sinohydro continuaron adjudicándose obras.

Por otra parte, en octubre de 2016, ante el creciente rechazo por parte de la opinión pública, como consecuencia de las denuncias de abusos laborales, el presidente Morales señalo que los “bolivianos que protestan contra China y sus empresas son neoliberales, quieren que vuelvan las privatizaciones, modelo del (sistema) capitalista”. Una declaración por demás desafortunada, considerando que las denuncias contra los abusos laborales y vulneraciones de derechos se refieren a un aspecto básico del capitalismo: la explotación. Por su parte, un mes antes, el abogado de la empresa Sinohydro declaró que: “La empresa Sinohydro es la que mejores condiciones ofrece; consideramos que ciertos intereses están mellando la imagen de la empresa”[6]. Sin embargo, en los meses a seguir las denuncias continuaron, en las diferentes obras que son llevadas a cabo por las empresas chinas.

La postura del gobierno, expresada en las declaraciones de los funcionarios señalados, permite comprender parcialmente por qué estas empresas, notablemente Sinohydro, continuaron adjudicándose obras de infraestructura. Esta cuestión da cuenta de un nuevo momento en la dinámica capitalista en Bolivia. Estas vulneraciones de los derechos laborales, no sólo violan la legislación nacional e internacional sobre el trabajo, sino que también refutan la retórica izquierdista del gobierno del MAS.

La explicación para esta situación contradictoria se halla en los otros dos aspectos sobre la relación Sino-Bolivia que hemos analizado, sobre todo el endeudamiento externo. En efecto, ya demostramos que Bolivia no es un socio comercial de mayor importancia para China, mientras que, para Bolivia, el país asiático se ha convertido en uno de sus principales financiadores. Esta situación, sumada a la promulgación del del Decreto Supremo 2574 del 3 de noviembre de 2015, nos permite concluir que la contratación de empresas chinas es uno de las condiciones que establece China para continuar otorgando créditos.

[1] http://www.prensarural.com.bo/portada/contratista-chino-agrede-verbal-y-fisicamente-a-esposa-de-obrero-de-sinohydro/

[2] http://www.paginasiete.bo/economia/2017/4/12/expulsan-empleador-chino-arrojo-agua-hervida-obrero-boliviano-134083.html

[3] http://www.paginasiete.bo/economia/2018/2/3/denuncian-agresiones-ciudadanos-chinos-obreros-bolivianos-beni-168759.html#&gid=1&pid=1

[4] Estas denuncias fueron respaldadas por fotografías y un video donde los trabajadores denuncian estas condiciones. Sin embargo, el día 25 de mayo de 2018, la empresa emitió un comunicado desmintiendo las denuncias, justificando que las condiciones que ofrece a los trabajadores serían óptimas.

[5] http://www.paginasiete.bo/economia/2016/1/15/descartan-sanciones-contra-china-sinohydro-83457.html

[6] http://www.paginasiete.bo/economia/2016/9/28/gobierno-inicia-acciones-contra-sinohydro-incumplimiento-leyes-laborales-111483.html

Categorías:Latinoamérica

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