David Alejandro Mercado, El Tiempo, 21 de mayo de 2018

La alarma sonó de nuevo este lunes en Puerto Valdivia, norte de Antioquia, para dar la orden de salir de inmediato a todas las personas que aún no habían acatado la medida. Todo debido a que uno de los túneles de desviación, el mismo que causó la inundación el 12 de mayo, se destaponó parcialmente en Hidroituango y comenzó a liberar agua del río Cauca, lo que podría desembocar en una creciente mayor, en caso de que se destape por completo.

En un escenario así, el caudal aumentaría hasta 5.000 metros cúbicos por segundo y generaría emergencias aguas abajo. Por ello, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) emitió una alerta de evacuación inminente para Puerto Valdivia (Valdivia), Tarazá y Cáceres.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, dijo que la filtración de agua del túnel de salida es moderada, pero que de destaponarse del todo podría generar una situación crítica.

Frente a la obstrucción en dos de los túneles de descarga de casa de máquinas, que dejó la capacidad de evacuación de agua por este lugar a la mitad, Gutiérrez dijo que por las lluvias sigue entrando más agua pero saliendo menos, lo que hace que el nivel del embalse crezca. Hasta el lunes creció 8 centímetros por hora, por lo cual es importante trabajar para llegar a la cota 410 metros de la presa, labor que se espera alcanzar este martes.

Así las cosas, de destaparse por completo el túnel de desviación por el que se está filtrando agua, hay un pro y un contra: el primero es que ayudaría a evacuar agua del embalse, pero causará inundaciones aguas abajo.

“El riesgo máximo que hemos emitido siempre es el rompimiento de la presa; hay que considerarlo porque es el más crítico y las comunidades deben saber la verdad”, precisó el mandatario local, aunque aclaró que el embalse y la presa están en buenas condiciones.

En Valdivia, las personas se lamentan no solo de haber perdido todo y estar viviendo en los albergues, sino también de no tener la posibilidad de estar cerca de su ‘patrón mono’, como llaman al río Cauca, ese que les daba el sustento a través de la pesca y, según recuerdan, nunca había tenido crecientes que afectaran la comunidad.

La pescadora Cecilia Muriel habló con vehemencia sobre las supuestas compensaciones económicas exigidas a EPM. La petición de ella no es económica: quiere que no se haga Hidroituango, que dejen libre el río. Y es que para ella no es solo un caudal. Es su vida, el sustento durante años. 

Por su parte, el gremio de los mototaxistas informó que desde la evacuación preventiva del miércoles pasado están perdiendo más de 6 millones de pesos diarios. De otro lado, Juan Espinosa, vocero de la Asociación de Cacaoteros de Valdivia, expresó que tienen su planta de procesamiento cerrada preventivamente por el riesgo, lo que les ha traído graves consecuencias económicas.

Estamos dejando de producir, tan solo en planta, entre 750 y 800 kilos de cacao cada día para comercializar. Somos 75 las personas afectadas como socios, y otros 300 cacaoteros que atendíamos”, contó Espinosa.

DAVID ALEJANDRO MERCADO
Enviado especial EL TIEMPO

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